El Gobierno de Estados Unidos anunció que no renovará el T-MEC en su forma actual por un periodo adicional de 16 años y optará por un esquema de revisiones anuales, tal como contempla el mecanismo del tratado cuando no existe consenso entre los tres países socios. La decisión fue dada a conocer por el Departamento de Comercio estadounidense durante la primera revisión formal del acuerdo comercial
La administración del presidente Donald Trump aclaró que esta decisión no significa la cancelación inmediata del tratado. El T-MEC continuará vigente mientras México, Estados Unidos y Canadá mantengan las negociaciones para resolver los temas pendientes o hasta que alguna de las partes inicie formalmente el proceso para abandonarlo.
Washington argumentó que el modelo de revisiones anuales permitirá evaluar de manera constante el desempeño del acuerdo y corregir aspectos que, a su juicio, han contribuido al déficit comercial estadounidense. Además, la Casa Blanca reiteró su intención de impulsar una política de mayor inversión dentro de Estados Unidos como parte de su estrategia económica.
Por su parte, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, afirmó que el escenario de revisiones anuales ya estaba previsto en el propio tratado y se mostró confiado en que este mecanismo permitirá avanzar gradualmente en los acuerdos entre los tres socios comerciales. El funcionario subrayó que el T-MEC permanecerá en vigor y que las conversaciones continuarán durante los próximos meses.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el tratado beneficia a las tres economías de Norteamérica al fortalecer las cadenas de suministro y mantener competitiva a la región frente a otros mercados internacionales. También destacó que el libre comercio contribuye a reducir costos para consumidores y empresas en los tres países.
Especialistas coinciden en que el mayor efecto inmediato de esta decisión será un periodo de incertidumbre para los mercados y las inversiones, ya que, de no alcanzarse un acuerdo de renovación, el tratado entrará en un ciclo de revisiones anuales que podría extenderse hasta 2036, fecha en la que expiraría si nunca se logra un consenso para prorrogarlo.