Sáb. Jun 20th, 2026
El equipo estadounidense celebra su clasificación a octavos tras un arranque perfecto en el Mundial 2026. / Imagen Tomada de: Diario AS
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Tras dos victorias sólidas en fase de grupos, el equipo estadounidense empieza a hablar de algo más que clasificar: competir por el título mundial.

La Selección de Estados Unidos atraviesa uno de los momentos más prometedores de su historia reciente en el Mundial 2026. Con dos victorias contundentes en la fase de grupos, el equipo dirigido por Mauricio Pochettino ya aseguró su clasificación a los octavos de final y ha comenzado a instalar una idea que hace apenas unos años parecía lejana: competir seriamente por el título.

El defensor Chris Richards fue uno de los primeros en abrir la puerta a esa posibilidad tras el triunfo 2-0 sobre Australia, en un partido que confirmó el buen momento del conjunto estadounidense incluso sin su principal figura ofensiva, Christian Pulisic, quien no estuvo disponible por lesión.

“No creo que sea ridículo decir que queremos ganarlo”, afirmó Richards. “Obviamente tenemos muchos más partidos antes de llegar a ese momento, pero vamos partido a partido. Queremos levantar un trofeo al final de esto”.

El mensaje refleja el estado de confianza dentro del grupo, que ha mostrado solidez tanto en su debut ante Paraguay como en su segundo encuentro del torneo. Más allá de los resultados, lo que más llama la atención es la consistencia del equipo, que ha sabido responder incluso ante ausencias importantes.

El propio Zlatan Ibrahimovic había encendido el debate al señalar que veía a Estados Unidos con posibilidades reales de pelear por el campeonato, una declaración que ha alimentado el optimismo dentro y fuera del plantel.

Sin embargo, dentro del equipo también hay voces que llaman a la prudencia. Mauricio Pochettino ha insistido en mantener la concentración en el presente, mientras que el capitán Tyler Adams recordó la importancia de no dejarse llevar por la euforia y enfocarse en el siguiente partido.

“Partido a partido”, ha sido la consigna repetida en el vestidor, especialmente de cara al duelo ante Turquía, que cerrará la fase de grupos en el SoFi Stadium, en Los Ángeles.

Históricamente, el mejor resultado de Estados Unidos en un Mundial moderno han sido los cuartos de final alcanzados en 2002. Superar esa marca ya se consideraba un gran logro para este grupo, lo que hace aún más significativa la actual campaña.

Más allá de lo que ocurra en la fase eliminatoria, el ambiente dentro del plantel es de confianza. El veterano Tim Ream lo resumió como un grupo especial, distinto a generaciones anteriores, capaz de competir con una mentalidad renovada.

Estados Unidos sigue avanzando en el torneo, pero ahora lo hace con una convicción nueva: ya no solo buscan hacer historia, sino reescribirla.

Por DG

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