Con cinco jugadores del Rebaño en la Selección Mexicana y el Estadio Guadalajara como escenario mundialista, el proyecto de Jorge Vergara se materializa en la Copa del Mundo 2026.
El Mundial 2026 no solo representa un momento histórico para la Selección Mexicana, también marca la realización de uno de los proyectos más ambiciosos que Jorge Vergara imaginó en vida: convertir a Chivas en la base de la Selección Nacional y ver al Estadio Guadalajara como una sede mundialista de primer nivel.
Ese objetivo, que en su momento parecía lejano, hoy toma forma en la Copa del Mundo, donde México ha encontrado en el talento jalisciense una de sus principales fortalezas. La reciente victoria ante Corea del Sur, en el Estadio Guadalajara, dejó en evidencia esa conexión entre afición, identidad regional y selección nacional.
El ambiente vivido en el estadio fue una muestra clara del peso futbolístico de Jalisco. Más de 45 mil aficionados cantaron el Himno Nacional, mientras el equipo respondió en la cancha con una actuación sólida en la que dos jugadores formados en Chivas fueron determinantes: Raúl “Tala” Rangel, con una atajada clave en los minutos finales, y Luis Romo, autor del único gol del partido.
El proyecto deportivo que Jorge Vergara impulsó durante su gestión en Chivas tenía una visión clara: formar futbolistas mexicanos capaces de liderar a la Selección Nacional. Hoy, ese objetivo se refleja en la convocatoria de Javier Aguirre, donde el Rebaño aporta cinco jugadores al plantel: Raúl Rangel, Luis Romo, Roberto Alvarado, Armando “Hormiga” González y Brian Gutiérrez.
A ellos se suman otros futbolistas nacidos en Jalisco que completan una base importante para el Tri, consolidando al estado como una de las regiones con mayor representación en la Copa del Mundo 2026.
El propio Javier Aguirre ha destacado la importancia del contexto nacional del equipo más allá de una sola sede. “La fortaleza de México no sólo es el Estadio Ciudad de México, es todo el territorio mexicano”, señaló, subrayando el valor de jugar en Guadalajara durante el torneo.
Para los jugadores, el respaldo de la afición ha sido un factor determinante. César Huerta destacó la motivación que genera el apoyo local y la conexión con la gente, especialmente en un torneo de alta exigencia como el Mundial.
México ahora se prepara para su siguiente compromiso ante Chequia, con la clasificación prácticamente encaminada, pero con la responsabilidad de mantener el nivel competitivo en busca de un “Mundial histórico”, como lo han denominado dentro del vestidor.
El triunfo ante Corea del Sur no solo suma en lo deportivo, también representa el cumplimiento de una visión que Jorge Vergara soñó y que su hijo Amaury Vergara ha logrado consolidar: un Estadio Guadalajara mundialista y una Selección Mexicana con fuerte identidad rojiblanca.
