Las modificaciones buscan fortalecer la administración de aeródromos y optimizar la asignación de horarios de aterrizaje y despegue.
El Gobierno de México dio a conocer una serie de reformas y adiciones al Reglamento de la Ley de Aeropuertos con el objetivo de modernizar diversos aspectos relacionados con la operación de los aeródromos civiles y la gestión de los horarios de aterrizaje y despegue en el país.
Las modificaciones fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) mediante un decreto firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Antonio Esteva Medina.
De acuerdo con las nuevas disposiciones, la Secretaría, a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), será la encargada de clasificar los aeródromos civiles de servicio al público destinados al transporte aéreo regular nacional e internacional.
«La clasificación se realizará conforme a su capacidad de operación, grado de saturación y estándares internacionales», establece el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Entre los principales cambios destaca la actualización de las reglas relacionadas con la asignación y utilización de horarios de aterrizaje y despegue, conocidos en el sector aeronáutico como slots, los cuales son fundamentales para garantizar una operación ordenada y eficiente en los aeropuertos con alta demanda.
Asimismo, el reglamento incorpora el concepto de asignataria, ampliando las figuras jurídicas contempladas anteriormente para concesionarias y permisionarias dentro del sistema aeroportuario nacional.
Las autoridades señalaron que estas reformas forman parte de una estrategia para fortalecer el desarrollo de la infraestructura aeroportuaria, mejorar la coordinación operativa y adecuar la normativa mexicana a las necesidades actuales del transporte aéreo.
El decreto entrará en vigor a partir del 10 de junio de 2026, fecha desde la cual comenzarán a aplicarse las nuevas disposiciones para los aeródromos civiles y operadores del sector.
Con estas modificaciones, el Gobierno federal busca consolidar un sistema aeroportuario más eficiente, con criterios claros para la administración de la capacidad operativa y una mejor gestión del creciente tráfico aéreo en México.
