Productoras agrícolas destacaron la importancia de los apoyos al campo y celebraron la creación del Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del maíz blanco “Precio Justo”.
Las mujeres campesinas tuvieron un papel protagónico durante la presentación del Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del maíz blanco «Precio Justo», un esquema que busca brindar mayor certidumbre económica a miles de productores en México.
En representación de las agricultoras del país, Francisca Rosalba Jiménez Juárez, productora de maíz originaria de Maravatío, Michoacán, participó en el acto realizado en Palacio Nacional, donde compartió la experiencia y los desafíos que enfrentan diariamente quienes trabajan la tierra.
Ante autoridades federales, representantes de la industria y productores de distintas entidades del país, la agricultora destacó la importancia de que las voces del campo sean escuchadas en la toma de decisiones relacionadas con la producción alimentaria nacional.
«Usted nos dijo que si llegaba, llegamos todas. Y hoy estoy aquí, orgullosa, representando a las mujeres campesinas de México», expresó Francisca durante su intervención.
La productora recordó que el conocimiento agrícola que hoy mantiene viva la producción de maíz fue heredado por generaciones anteriores y destacó que el cultivo sigue siendo parte fundamental de la identidad y la cultura mexicana.
Asimismo, señaló que durante muchos años las familias dedicadas a la agricultura enfrentaron dificultades relacionadas con los costos de producción, precios poco favorables y falta de apoyo institucional, situación que, aseguró, ha comenzado a cambiar con los programas dirigidos al sector rural.
Entre los apoyos que mencionó destacan Fertilizantes para el Bienestar y Producción para el Bienestar, programas que han permitido a productores invertir en sus parcelas, mejorar los rendimientos y reducir gastos de producción.
«Gracias a todos estos apoyos, hoy nuestras parcelas rinden más, nuestras familias viven mejor y nuestros hijos pueden ver un futuro en el campo», afirmó la agricultora michoacana.
Uno de los principales temas abordados durante el evento fue la implementación del programa Precio Justo para el maíz blanco, una estrategia que busca otorgar mayor estabilidad a los productores mediante mecanismos que favorezcan condiciones más equitativas para la comercialización de sus cosechas.
Para Francisca Jiménez, este nuevo sistema representa una oportunidad para que el esfuerzo realizado en cada ciclo agrícola se traduzca en bienestar para las familias que dependen de la producción de maíz.
Durante su mensaje también destacó el valor simbólico y cultural del grano más importante para México.
«El maíz es nuestra historia, nuestra identidad, nuestra cultura y el alimento de México», señaló ante los asistentes.
La participación de Francisca fue recibida con aplausos y reconocimiento, convirtiéndose en un reflejo del papel cada vez más relevante que desempeñan las mujeres en el desarrollo agrícola del país.
Al concluir su intervención, la productora reafirmó el compromiso de las comunidades rurales con la producción de alimentos y el futuro del sector agroalimentario nacional.
«El campo de México no se rinde, porque cuando el campo se escucha, el campo responde», concluyó.
