El Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México vivió una jornada caótica el día de ayer, con retrasos prolongados, estaciones saturadas y miles de usuarios afectados durante varias horas.

La protesta de este lunes 13 de abril fue encabezada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro, cuyos agremiados decidieron no realizar horas extra, una medida que redujo significativamente la operación del sistema. Esta decisión impactó directamente el servicio, ya que gran parte de la operación depende de ese tiempo adicional para cubrir recorridos y mantener la frecuencia de trenes.
Dicha reducción operativa se vio reflejada en 76 trenes fuera de servicio, un aproximado de 800 recorridos con retraso significativo y en algunas líneas los tiempos de espera iban de los 30 a los 40 minutos lo que provocó el descontento de los usuarios que tuvieron que hacer largas filas en andenes completamente llenos.
Las líneas más afectadas incluyeron la 3, 7, 9 y A, donde los trenes circulaban a su máxima capacidad con intervalos mucho mayores a los habituales.

Los trabajadores del metro exigen mayor seguridad operativa, mantenimiento integral urgente a trenes, instalaciones y vías, la adquisición de refacciones ya que, según sus propios informes, más del 70% de los trenes operan sin el mantenimiento adecuado. También demandan mejores condiciones laborales y un aumento salarial. Además se oponen a la construcción de una calzada elevada paralela a la línea 2 ya que afirman compromete la seguridad estructural de las estaciones.
Por su parte Adrián Rubalcava, director del Metro, anunció que tras varias horas de negociación y dialogo con los trabajadores, se llegó a un acuerdo para restablecer el servicio, además el funcionario se comprometió a redoblar esfuerzos para mantener condiciones optimas de funcionamiento en toda la red y priorizar el mantenimiento a instalaciones fijas y material rodante.