Sáb. Mar 14th, 2026
Investigadores resguardan material genético de especies acuáticas mediante criopreservación con nitrógeno líquido.
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La ciencia mexicana utiliza técnicas de criopreservación para resguardar recursos genéticos de especies marinas y de agua dulce, fundamentales para la pesca, la acuacultura y la seguridad alimentaria.

México cuenta con una gran diversidad de especies acuáticas que habitan en ríos, lagunas, mares y esteros. Peces, moluscos y crustáceos forman parte de ecosistemas esenciales para el equilibrio ambiental y también para la alimentación de millones de personas.

Sin embargo, esta riqueza natural enfrenta amenazas como la sobrepesca, la contaminación, la pérdida de hábitats y los efectos del cambio climático. Algunas especies endémicas, como el Ajolote o el Charal, se han visto afectadas por estos factores.

Ante este panorama, la ciencia mexicana ha desarrollado estrategias innovadoras para conservar esta biodiversidad. Una de las más avanzadas es la criopreservación de germoplasma, un método que permite resguardar material genético de especies acuáticas a temperaturas extremadamente bajas.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, los Recursos Genéticos Acuáticos (RGA) son fundamentales para garantizar la productividad sostenible de la pesca y la acuicultura, ya que representan el “capital biológico” que permite que las especies se reproduzcan, evolucionen y sobrevivan.

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¿Cómo funciona la criopreservación?

La criopreservación consiste en almacenar células reproductivas —como esperma, ovocitos o embriones— a temperaturas de hasta –196 grados centígrados mediante nitrógeno líquido. En estas condiciones, el metabolismo celular prácticamente se detiene, lo que permite conservar el material genético durante largos periodos sin perder su viabilidad.

En México, esta tecnología se aplica en el Centro Nacional de Recursos Genéticos, perteneciente al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias.

Dentro de su laboratorio acuático-pecuario se resguardan muestras genéticas de diversas especies marinas y de agua dulce, entre ellas:

  • Totoaba

  • Trucha de San Pedro Mártir

  • Lenguado

  • Abulón rojo

  • Ostión

Cada muestra almacenada funciona como una reserva genética que puede ser utilizada en el futuro para recuperar poblaciones, mejorar programas de reproducción o fortalecer la acuacultura.

Beneficios para la pesca y la acuacultura

La criopreservación no solo ayuda a conservar especies, también ofrece ventajas para el desarrollo productivo del sector, como:

  • Disponibilidad de material genético durante todo el año

  • Mejor planificación en proyectos de acuacultura

  • Programas de repoblación para especies en riesgo

  • Superar diferencias en los ciclos reproductivos entre machos y hembras

En México, la acuacultura se concentra principalmente en especies como la tilapia, el atún, el camarón y el pargo, productos clave para la economía y la seguridad alimentaria.

El trabajo científico realizado por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias demuestra que la investigación pública puede tener un impacto directo en la conservación de los ecosistemas y en la producción de alimentos.

Aunque congelar células a –196 °C podría parecer parte de una historia de ciencia ficción, hoy es una herramienta real que permite proteger la biodiversidad acuática de México y garantizar que las futuras generaciones sigan disfrutando de sus recursos naturales.

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Por DG

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