Autoridades federales y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola supervisan acciones para fortalecer la resiliencia climática, la restauración ambiental y el desarrollo productivo en comunidades de la región.
El Gobierno de México y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) iniciaron una misión de supervisión para evaluar el progreso del Proyecto Cuenca del Balsas, una iniciativa orientada a disminuir la vulnerabilidad ante el cambio climático y fortalecer medios de vida sostenibles en comunidades de la región.
Las actividades se desarrollan del 2 al 13 de marzo y contemplan la revisión de avances físicos y financieros del programa, que desde 2021 ha recibido un financiamiento de 38.45 millones de dólares para impulsar acciones de adaptación climática, restauración de ecosistemas y desarrollo productivo sostenible.
Durante la reunión inicial, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, destacó que la supervisión permitirá reforzar estrategias destinadas a atender rezagos históricos en comunidades con altos niveles de marginación.
“Esta misión de supervisión nos impulsará a seguir construyendo estrategias prioritarias para subsanar una deuda histórica en esta región con las comunidades más marginadas del país”, señaló la funcionaria.
El director general de la Comisión Nacional Forestal, Sergio Graf Montero, explicó que el proyecto se alinea con el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2025-2030, al combinar acciones de restauración ecológica, fortalecimiento de capacidades locales y reducción de desigualdades en territorios con presencia de comunidades indígenas y afromexicanas.
Asimismo, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, destacó que el programa ha sido una prioridad desde su creación y que actualmente se fortalece con recursos adicionales del Fondo Verde para el Clima, lo que permitirá ampliar las acciones en la región.
El proyecto se estructura en tres ejes principales: el fortalecimiento de capacidades locales mediante planes de ordenamiento ecológico y desarrollo comunitario; inversiones para el manejo adaptativo de ecosistemas y el fortalecimiento de sistemas productivos; y la creación de un sistema de información climática que facilite la gestión de riesgos y la toma de decisiones.
Como parte de la misión se realizarán reuniones técnicas en oficinas centrales y visitas a ejidos y comunidades de la Cuenca del Balsas para evaluar resultados en materia de adaptación climática, inclusión productiva y fortalecimiento de organizaciones forestales comunitarias.
Los resultados del proceso de supervisión formarán parte del informe anual de desempeño que el FIDA presentará al Fondo Verde para el Clima en abril de 2026, además de orientar la planificación estratégica del proyecto para el próximo año.