Sáb. Mar 7th, 2026
El quarterback de los Ravens sufrió su primera campaña perdedora como titular en 2025, marcada por lesiones, presión constante y menor producción terrestre. / Imagen Tomada de: ESPN
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La temporada 2025 fue un giro inesperado para Lamar Jackson y los Baltimore Ravens. Después de años compitiendo en la élite de la AFC, el equipo cerró con marca de 8-9 y quedó fuera de los playoffs, en un año que terminó con el despido del histórico entrenador John Harbaugh.

Tres ex quarterbacks MVP —Rich Gannon, Matt Ryan y Kurt Warner— analizaron las razones detrás del bajón del mariscal de campo.


Una lesión que cambió el rumbo

Jackson arrancó el año a gran nivel, pero todo cambió tras sufrir una lesión en el tendón de la corva en la Semana 4.

Antes de la lesión, Baltimore promediaba 37 puntos por partido. Después, la ofensiva nunca volvió a superar los 30 puntos en los 10 juegos restantes con Jackson como titular.

Ryan apuntó a un factor poco visible:

“Puedes estar disponible para jugar, pero no estar en ritmo cuando pierdes repeticiones durante la semana”.

Durante un tramo de seis partidos, Jackson promedió apenas 177 yardas por pase, con tres touchdowns y cinco intercepciones.


Problemas de precisión

Uno de los datos más reveladores fue su tasa de pases precisos: 48.7%, la más baja desde su temporada de novato en 2018.

En comparación:

  • 2019 (MVP): 54.9%

  • 2023 (MVP): 56.1%

Warner señaló que no se trató de malas decisiones, sino de ejecuciones fallidas:

“No fue que estuviera leyendo mal. Fue que falló jugadas que ya había hecho un millón de veces”.


Protección insuficiente

Otro factor clave fue la línea ofensiva.

En 2024, Jackson fue capturado en apenas 4.3% de sus retrocesos. En 2025, esa cifra se disparó a 9.8%, con una tasa de presión del 37.1%, una de las peores de la liga.

Gannon lo resumió con una frase contundente:

“Cuando los grandes quarterbacks reciben demasiados golpes, bajan su nivel. Nadie es inmune”.

El gerente general Eric DeCosta reconoció que la línea ofensiva no fue consistente y anticipó ajustes para la próxima temporada.


Menos carreras, menos impacto

El cambio más notorio en el juego de Jackson fue la reducción drástica en sus acarreos.

En 2025 promedió solo 5.2 intentos de carrera por partido, el registro más bajo de su carrera. Antes, su promedio superaba las 9 carreras por encuentro.

Su producción terrestre cayó de casi 60 yardas por juego en años anteriores a apenas 26.8 en 2025.

Warner y Ryan coinciden: al limitar su “superpoder” —como lo llamaba el ex coordinador Todd Monken— las defensas dejaron de preocuparse tanto por su amenaza terrestre.


¿Está en riesgo su legado?

Jackson ya es considerado uno de los talentos más especiales de su generación. Es líder histórico entre quarterbacks en yardas terrestres y mantiene uno de los índices de pasador más altos en la historia de la NFL.

Sin embargo, su marca en playoffs (tres victorias en ocho temporadas) y las 11 pérdidas de balón en postemporada desde 2018 generan dudas sobre su capacidad para dar el salto definitivo al Super Bowl.

Con la AFC cada vez más competitiva —y con figuras como Patrick Mahomes y Josh Allen dominando el panorama— el margen de error es mínimo.

Ryan fue claro:

“El espacio se está llenando. Sigue teniendo la oportunidad, pero cada año es más difícil”.

Por DG

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