Diez años después de presenciar el Super Bowl 50 como aficionado, el joven quarterback de New England regresa al Levi’s Stadium como protagonista frente a los Seahawks.
Drake Maye está a punto de vivir uno de los momentos más importantes de su carrera: disputar su primer Super Bowl con los New England Patriots. A sus 23 años, el quarterback enfrentará a los Seattle Seahawks en el Levi’s Stadium, el mismo escenario donde en 2016 presenció desde las tribunas el Super Bowl 50 como aficionado.
Tras liderar a los Patriots a una temporada de 14-3 y vencer a los Denver Broncos en el Campeonato de la AFC, Maye cerró un ciclo personal y deportivo. “Se completó el círculo, eso es algo grande, qué momento”, reconoció el mariscal, consciente de la magnitud de la oportunidad. Con el respaldo de Mike Vrabel y números que lo colocaron entre los mejores de la liga, el joven pasador buscará coronar su ascenso meteórico levantando el Trofeo Lombardi.

