Tras una clasificación milagrosa en Lisboa, el conjunto portugués vuelve a cruzarse con el Real Madrid en la Champions League, en un duelo cargado de mística, leyendas y cuentas pendientes con el pasado.
La UEFA Champions League volvió a regalar una noche para la historia en Lisboa, donde el Benfica selló una clasificación épica gracias a un insólito gol de cabeza del arquero Anatoli Trubin en tiempo añadido ante el Real Madrid. Ese tanto agónico no solo cambió el destino de la fase liga, sino que volvió a poner en escena una de las leyendas más persistentes del fútbol europeo: la maldición de Béla Guttmann.
Dirigido por José Mourinho, el conjunto portugués pasó de estar eliminado durante gran parte de la jornada a meterse por la ventana en los playoffs, donde nuevamente se enfrentará al máximo campeón continental. El desafío no es menor: desde la salida de Guttmann, tras conquistar dos Copas de Europa consecutivas a comienzos de los años 60, Benfica ha perdido todas sus finales internacionales. Con un entrenador acostumbrado a las gestas imposibles y un héroe inesperado bajo los tres palos, las Águilas intentarán escribir una nueva página en una historia marcada por mitos, épica y viejas heridas.

