Lun. Oct 12th, 2026
Bitácora de una oyente de la milpa, de Gabriela Galván, propone una experiencia sonora inmersiva inspirada en el paisaje agrícola de Tepoztlán, Morelos. Foto: Secretaría de Cultura.
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La artista Gabriela Galván presenta una experiencia sonora tridimensional que recrea los sonidos de la lluvia, los insectos y las labores agrícolas de Tepoztlán, Morelos. La obra puede disfrutarse gratuitamente de viernes a domingo en el Sonidario de la Fonoteca Nacional.

Los sonidos de la naturaleza y la vida agrícola llegan al Complejo Cultural Los Pinos con Bitácora de una oyente de la milpa, una pieza sonora creada por la artista Gabriela Galván que invita al público a descubrir el paisaje acústico de los cultivos de maíz y reflexionar sobre la relación entre las personas y la tierra.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Fonoteca Nacional, presenta esta obra en el Sonidario del recinto como parte de las propuestas seleccionadas en la convocatoria Entornos Sonoros. Mediante una experiencia de audio inmersiva, la pieza transforma los sonidos cotidianos de la milpa en una composición artística que permite explorar el ciclo agrícola desde la escucha.

A partir de octubre de 2026, las funciones se realizan de viernes a domingo, con entrada gratuita y cupo limitado, en un espacio equipado con tecnología especializada para reproducir el sonido en tres dimensiones.

Una bitácora sonora que sigue el ciclo de la milpa

Para desarrollar Bitácora de una oyente de la milpa, Gabriela Galván realizó durante ocho meses un registro de sonidos relacionados con el cultivo y la vida cotidiana en comunidades de Tepoztlán, Morelos, entre ellas Santiago Tepetlapa.

Durante este proceso, la artista utilizó hidrófonos y micrófonos de contacto para capturar diferentes ambientes y sonidos. Entre ellos se encuentran la lluvia, los insectos, las labores de siembra, el uso del machete, el desgrane del maíz y las actividades relacionadas con los molinos.

Estas grabaciones de campo se combinan con voces, composiciones y tratamientos de audio que proponen una interpretación artística de procesos naturales como la germinación de las semillas y el crecimiento de las raíces.

La obra no se limita a reproducir sonidos del entorno: también busca generar una experiencia de escucha atenta que permita imaginar los procesos que ocurren en la tierra y reconocer la complejidad de los ecosistemas agrícolas.

El Sonidario: una experiencia de audio tridimensional

Uno de los elementos centrales de la propuesta es el sistema de sonido Ambisonics de quinto orden con el que cuenta el Sonidario de la Fonoteca Nacional. Mediante sus 46 altavoces, el espacio permite distribuir el audio en distintas direcciones y crear una experiencia envolvente para los visitantes.

Esta tecnología hace posible que los sonidos se perciban desde diferentes puntos del entorno acústico, ofreciendo una forma distinta de acercarse a las grabaciones de la milpa.

El público puede escuchar los cambios del paisaje sonoro, distinguir los ambientes y apreciar cómo las composiciones se entrelazan con los registros naturales. De esta manera, la tecnología funciona como una herramienta para explorar el territorio a través del oído.

Gabriela Galván y la creación de nuevos paisajes sonoros

La propuesta de Galván combina la investigación de campo con la experimentación sonora. El uso de micrófonos especializados, hidrófonos y filtros de audio permite trabajar con registros que después se integran en una composición artística.

A partir de estos materiales, la creadora construye una narrativa auditiva que conecta los sonidos perceptibles de la vida agrícola con interpretaciones de procesos naturales menos evidentes, como el desarrollo de las raíces y la transformación de las semillas.

La selección de la obra en la convocatoria Entornos Sonoros también destaca la importancia de impulsar proyectos contemporáneos que exploran el patrimonio vivo de México mediante nuevas formas de creación y escucha.

Escuchar la tierra para reconocer su importancia

La milpa es un sistema agrícola vinculado con la producción de alimentos, los conocimientos comunitarios y las prácticas culturales que se transmiten entre generaciones. Sus sonidos forman parte de un entorno en el que interactúan las condiciones naturales, las herramientas y las actividades humanas.

Con esta pieza, la Fonoteca Nacional ofrece una oportunidad para acercarse a ese universo desde una perspectiva artística. La experiencia invita a prestar atención a sonidos que suelen pasar inadvertidos y a reconocer que el paisaje sonoro también forma parte de la memoria de los territorios.

Así, Bitácora de una oyente de la milpa une tecnología, arte y naturaleza en una propuesta que convierte la escucha en una forma de exploración cultural.

Fechas, horarios y entrada

La pieza se presenta en el Sonidario de la Fonoteca Nacional, ubicado en el Complejo Cultural Los Pinos, en la Ciudad de México.

Las funciones se realizan de viernes a domingo, entre las 12:00 y las 16:00 horas. De acuerdo con la programación difundida, se contemplan cinco presentaciones los viernes y seis los sábados y domingos.

La entrada es gratuita, aunque el acceso está sujeto al cupo de la sala. Para conocer los horarios específicos de cada función, se recomienda consultar las redes sociales oficiales de la Fonoteca Nacional.

Una invitación a escuchar la lluvia, los insectos y las labores agrícolas para descubrir la milpa desde una perspectiva sonora inmersiva.

Por DG

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