El Grupo Friedkin, dueño del 94.1% del club desde diciembre de 2024, explora nuevas opciones de inversión que incluyen la venta de una participación mayoritaria.
El Everton podría iniciar una nueva etapa fuera de la cancha. El Grupo Friedkin, encabezado por el empresario estadounidense Dan Friedkin, confirmó que analiza distintas alternativas de inversión para el histórico equipo inglés, entre ellas la posible venta de una participación mayoritaria.
La noticia abre un nuevo capítulo para una institución con una larga trayectoria en el fútbol inglés, que durante los últimos años atravesó dificultades financieras y deportivas. El grupo estadounidense adquirió en diciembre de 2024 la participación del 94.1% que pertenecía a Farhad Moshiri y asumió el desafío de fortalecer la situación económica del club.
En un comunicado, el Grupo Friedkin explicó que su prioridad desde la adquisición fue proporcionar estabilidad financiera, inversión y respaldo para garantizar el futuro del Everton. También destacó la importancia de completar el proyecto de su nuevo estadio, uno de los objetivos centrales durante su gestión.
Con esa base establecida, los propietarios consideran que ha llegado el momento de estudiar alternativas para el futuro de la institución. Sin embargo, la posible operación no significa que exista ya un comprador confirmado ni que la venta se haya concretado.
El grupo también dejó claro que analizará cuidadosamente a los interesados. Su intención es encontrar inversionistas que puedan garantizar una administración adecuada y mantener el progreso alcanzado por el equipo tanto dentro como fuera del terreno de juego.
La llegada de Friedkin estuvo marcada por la necesidad de recuperar la estabilidad de una institución que había enfrentado problemas económicos y deportivos. Entre los cambios más importantes destacó el traslado de Goodison Park, su histórico estadio, al Hill Dickinson Stadium, una nueva sede que representa una etapa distinta para el club y sus aficionados.
Pese a los avances, todavía existen interrogantes sobre el rumbo que tomará el Everton si se concreta un cambio en la propiedad. La identidad de los posibles compradores, el porcentaje que podría venderse y las condiciones de una eventual operación siguen sin conocerse públicamente.
Otro elemento que ha llamado la atención es la relación entre la propiedad y el área deportiva. El entrenador David Moyes declaró el mes pasado que nunca había hablado con Dan Friedkin, un comentario que añadió interés al panorama institucional del equipo.
Por ahora, el Grupo Friedkin aseguró que continuará respaldando al Everton y que no ofrecerá más comentarios mientras se desarrollan las conversaciones. La prioridad inmediata será mantener la estabilidad del club mientras se evalúan las opciones de inversión.
La posible venta representa un movimiento importante para uno de los equipos tradicionales del fútbol inglés. El desenlace podría definir la próxima etapa financiera y deportiva del Everton, aunque cualquier cambio dependerá de las negociaciones y de la elección de un socio que garantice la continuidad del proyecto.
